miércoles, 2 de enero de 2013

Tanteos: cuando tu ex intenta ponerse en contacto contigo


BIEN HOY LES TRAIGO UN ARTICULO QUE ENCONTRÉ EN LA PAGINA  www.empareja2.es Y PUES ME PARECÍO BASTANTE INTERESANTE, SE LOS DEJO.


 Ponte en situación: una pareja se rompe. Uno de los dos desea poner punto final a la relación y lo consigue, en algunos casos más difícilmente que en otros. La persona abandonada pasa por una etapa de confusión, posteriormente, una etapa de negación, y seguirá experimentando etapas de rechazo, odio, tristeza y olvido, por lo general en ese orden.

Antes de que el abandonado experimente las dos últimas, la tristeza y el olvido, hay demasiados sentimientos encontrados, y es el momento donde éste desea que la relación vuelva a tomar forma. Es el momento en que la dependencia afectiva toma cuerpo, en el que hay muchísimo dolor por la ruptura y se derivan numerosos problemas de la separación: amigos, familia, lugares comunes…

Pues bien, ésta es la etapa en la que el dolor puede pervivir durante un tiempo indefinido, siempre y cuando la esperanza de regreso se alimente de forma indefinida. En empareja2.es hacemos lo posible por evitar el contacto, fomentando el contacto cero y, de esta forma, no prolongar una ruptura que conlleva de forma inherente un gran dolor. Sin embargo, muchas veces es imposible. La persona que ha desaparecido o bien tiene un deseo irrefrenable de contactar con su ex… (cosa que aconsejamos inútil, aunque no obligamos a que nadie haga algo que no desea)...

… o bien es contactado por la ex pareja.

Y es aquí donde nuestro famoso término, el tanteo, cobra protagonismo. La ex pareja contacta contigo con la única intención de RESTARSE CULPA, DE CONTACTAR CON LA PERSONA CUYO ENTORNO AÑORA, DE SABER QUÉ ES DE TU VIDA... pero sin ninguna otra intención. No intentan, como creen algunos, retomar la relación… o disculparse por lo ocurrido… o hacer ver que sienten algún tipo de arrepentimiento... Sólo necesitan sentirse bien, porque quizás les puede la nostalgia, añoran su anterior vida, sus amigos en común, sus horarios, su zona de entrenamiento... y, entonces, llaman. No para volver con una ex pareja a la que han dejado porque se les acabó el amor. Llaman porque no soportan la idea de haber perdido tantas cosas y, muchas veces, dudan de si ese salto les puede dejar sin el amor de la persona a la que llaman que, repetimos, cortaron con ella para no volver, pero no desean que haga su vida porque les da miedo quedarse totalmente solas.

Lo que ocurre cuando una persona deja a otra, y ésta desaparece para comenzar a recuperar su autoestima y su fuerza interior, es que la persona que abandona comienza a hacerse preguntas del tipo: ‘¿Por qué no me contacta? ¿Se estará olvidando de mí? ¿Y si ha empezado a salir con otra persona?'

Y esto es como la vieja máquina de videojuegos que te regalaron tus padres hace muchísimos años. Una máquina que no usas y la tienes guardada en un cajón. Y cuando otra persona te dice: ‘oye, ya que no la utilizas, regálamela que saco una pasta por ella en eBay’… entonces cobra un valor INESTIMABLE. Y si esa persona coge prestada la máquina, sin tu permiso, entonces movemos tierra, mar y aire para recuperarla.

¿Sentirte como una vieja máquina de videojuegos, que sólo quieren recuperarte si creen que van a perderte? Bueno, el ser humano que no es autodependiente se vuelve codicioso con lo que no tiene. Y en las relaciones humanas, por desgracia, también ocurre esto: una persona toma valor si su ex pareja piensa que puede perderle. Ya sea estando en la relación o habiendo cortado.

Existe un pre-tanteo, antes de romperse la relación. Tu pareja se muestra distante y fría, tú se lo reprochas... y, entre ‘acto y acto’, esa persona envía poderosos mensajes de amor. ¿A qué viene esto? Bueno, eso sucede en muchas personas que está a punto de dejar a otra. En las personas dependientes se da aún más, dado que desean mantener el hilo emocional que las tiene atadas a la persona con quien salen, para sentirse queridas y valoradas. ¿A qué se debe esto? A que desean mantener enamorada a la persona a la que van a dejar, haciéndoles leer una y otra vez esos SMS llenos de amor y pasión. Esto sólo demuestra que están valorando a la persona a la que tanto han querido, pero a la que YA NO AMAN. Eso es lo importante, que hablan de lo mucho que quieren porque saben que la relación está a punto de romperse, y contrarrestan esa pérdida de amor con efusivas demostraciones de cariño... distante.

En el caso de haberse dado ya la separación, el tanteo toma la misma función: informarse de cómo te va en la vida. Comenzará enviando algún e-mail en cadena, incluyendo a todos sus amigos. Si no respondes, seguirá con el envío de algún e-mail personal, preguntando qué tal va todo. Si te va bien, empezará a estrechar el contacto: alguna llamada, enviará a algún ‘emisario’ para saber de ti… incluso algún SMS nocturno del tipo ‘hoy me he dado cuenta de que empiezo a perderte y no hago más que llorar’.

¿Contienen algún tipo de verdad esos tanteos? Sí. Repetimos algo importante: la persona que decide cortar y no sabe responsabilizarse de su nueva situación, porque quizás en su nueva relación su pareja le prohíba hablar de su ex, comienza a añorar lo que tenía y se le hace muy duro el soportar la ruptura sin tener el apoyo de alguien. Entonces, aparecen esos tanteos tan dolorosos.

¿Qué hace una persona, que aún tiene reciente el dolor, cuando su ex le contacta? Pues que piensa: ‘ah… por fin… estaba deseando que volviera, ¡fantástico! ¡Volvemos a estar juntos!' Y... ¿qué hace la otra persona cuando el abandonado se muestra, de nuevo, accesible? Pues que retira todo el interés y le dice algo así como: ‘quería saber de ti, pero por favor, sólo quiero que sepas que sigo con algo de dolor por lo que ha pasado y necesito un tiempo para aclararme’.

Por ejemplo, una persona que deja a otra sufre su duelo, no se siente comprendido por su nueva pareja, tiene un día de nostalgia y contacta con su ex diciéndole 'hoy nos tocaría ver ese partido juntos. Te echo de menos aunque no lo creas. Besos'. Entonces, la persona dejada contacta, le dice algo así como 'De verdad, podemos seguir juntos y ver ese partido, no dudes en que estoy aquí para ti'... Y, ¿qué hace la persona que dejó y que ya se había desfogado al enviar el tanteo? Asustarse por la reacción desmedida de su ex, y retirar de nuevo las naves diciéndole 'Aún estoy mal, hablamos pronto, besos'.

Es el ejemplo perfecto para darse cuenta de que una ex pareja que contacta necesita hablar de su malestar con alguien de confianza, si es posible con su ex quien tanto le entiende.


Primeros momentos post-ruptura
Durante los primeros momentos tras la ruptura, una persona se aferra a todo lo que le une a aquello que ha perdido. Por eso mucha gente se empeña en mantener conversaciones con su ex, aun cuando le está doliendo saber de esa persona, escudándose en cualquier pequeño gesto como indicativo de que quiera volver. Además, llevados por consejos ERRÓNEOS utilizan la indiferencia para demostrar a su ex que ya están recuperados y que les da lo mismo lo que hagan, todo con el fin de provocar una reacción, con la esperanza de que se dé cuenta de lo superado que tienen el duelo, hacer que piensen que puede haber otra persona... y que comience a plantearse volver.

En empareja2.es aconsejamos indiferencia para EVITAR UN SUFRIMIENTO ESTÉRIL, NO PARA VOLVER CON UNA EX PAREJA. Si enfocas todo nuestro esfuerzo en hacer que vuelva, jamás te recuperarás al mantener una denodada dependencia hacia dicha persona. Eso sólo significaría que si no vuelve, estás mal, así que sigues haciendo lo imposible para que vuelva… incluso mostrar arrogancia aunque esto cambie tu personalidad.

empareja2.es aconseja mucha disciplina en un contacto cero, en una desaparición ya sea física y/o afectiva. Hay que actuar como si esa persona no fuese parte de tu vida. De hecho, una ex pareja lo quiere así. Porque si una persona te quisiera lo más mínimo no dejaría que lo pasaras mal.

Si una persona te quisiera lo más mínimo, no pediría un tiempo (el amor no entiende de ‘tiempos’).
Si una persona te quisiera lo más mínimo, no llamaría y, al escuchar un ‘por favor vuelve’ (gran error tuyo, por cierto) respondería algo así como: ‘quiero que hagas tu vida, no esperes nada de lo que hubo, lo nuestro terminó’.

Si solicitas ayuda en empareja2, conseguirás un contacto cero perfecto. Y ese contacto cero es aquel que hace pensar a una ex pareja las preguntas referidas anteriormente: ‘¿qué pasará que no me llama? ¿Se habrá desenamorado? Si llega a este punto y se mantiene una actitud de desaparición, de vida plena, es posible que la ex pareja busque algo más que una llamada. Un contacto… y decida quedar. ¿Y qué sucede en esta cita? Pues que la persona que ha abandonado se muestra de forma lamentable. Muestra una cara apática, si piden algo para tomar apenas tiene hambre, mira desangelada a su ex…

Así que pasan la tarde… la noche… y más y más noche. Y sí, se acuestan y aquello parece el reencuentro celestial, resonando violines por todos lados. Y en un momento de sopor y delirio sexual, el dejado dice: ‘todo este tiempo desaparecido… no he parado de pensar en ti’

ÑÑIICCCCCCCCC, se oye un scracth de disco.

La persona que abandonó dice: ‘creo que ha sido un error hacer esto… lo siento… sigo sin saber lo que quiero... no sé qué me pasa... no sé por qué hago esto ni sé por qué te hago sufrir. Espero que me perdones.’

Y, frente a la visión atónita del (otra vez) abandonado, se viste, le besa en una mejilla y se va. Sin mediar más palabra.

Éste es el tanteo de más contundencia, el de mayor nivel. Comenzamos con un e-mail en cadena sin mensaje alguno, y hemos llegado a un polvo post-ruptura que deja totalmente fuera de juego al participante. Ha caído en la trampa y la ex pareja se lleva lo que necesitaba: saber lo que el otro sentía, saber que sigue ahí, y que toda la desaparición que ha llevado a cabo no era más que una farsa de la que él mismo ha renegado ('te confieso que había desaparecido para recuperarte'... ¡qué error confesar algo así!)

Así que esta persona que había desaparecido de forma tan errónea piensa: ¡voy a desaparecer de nuevo!, quizás funcione... Pero.. ¿volver a desaparecer? ¿Para qué? Su ex pareja ya sabe que no se trata más que de una pueril 'técnica' (en empareja2 no hay técnicas... ni creemos que en el amor deba haberlas), que ha conseguido desarmar con alguna cara larga y su evidente poder sexual.

Para evitar llegar a este punto, en empareja2.es aconsejamos no hacer caso a absolutamente ningún tanteo. Ni siquiera a los mensajes de dolor, ni a las llamadas con lágrimas. Si una ex pareja se interesa en la vida de su ex, hay que pensar que durante mucho tiempo, quizás años, supo donde vivía. Sabría dónde localizarle. Si ahora quiere lo mismo, no tiene más que llamar a la puerta, incluso tirarla abajo si es preciso. Pero que nadie crea que porque su ex le esté acosando con mensajes ‘super emotivos’, signifique que quiere volver. Sólo quiere desembarazarse de su sentimiento de culpa y su nostalgia.

Como se suele decir en España: ‘quien quiera peces, que se moje el culo’. Qué menos que llamar a la puerta de la persona a quien quisiste, para hablar y pedir perdón… en lugar de mandar mensajitos al móvil o, más tristemente, al blog (o similares).


¿Qué hacer ante los tanteos?
Entonces… ¿no hay que hacer ningún caso a los tanteos de una ex pareja? Bueno, mientras no sean contundentes, reales, donde se vea la intención, donde se desborde la necesidad… No, no lo hagas. Es una manera de demostrar que una persona no puede jugar con los sentimientos de nadie. A este respecto, en empareja2.es solemos argumentar la teoría del ‘asalto de los orcos’:

Pongámonos en la típica batalla de película mítica, tipo El señor de los anillos. En ella se ve la clásica escena de los buenos encerrados en una gran fortaleza, y una horda de orcos salvajes aproximándose por el horizonte. Así que el guardián de la torre avisa al poblado:

- ¡Pueblo! ¡Se acerca una horda de orcos! No sabría decir cuántos son… quizás 2.000… o 3.000 orcos…
- ¿Vienen armados?
- No, vienen ligeros.
- Intentaremos sostener su ataque…

Así que llega la noche y los orcos arremeten contra el castillo. Van provistos de sables y algunos cientos de lanzas. Pero desde la fortaleza se les rechaza a la perfección: desde las ventanas saeteras se elimina a las primeras filas de las hordas; desde las torre se lanzan peñascos. Gran parte de los orcos muere en la contienda y se retiran.

- ¡Guardián! ¿Se retiran?
- Sí… se retiran… pero… permanecen en el horizonte…

A las pocas horas…

- ¡Pueblo! ¡Los orcos! ¡Les apoyan nuevas hordas! Son… ¡son más de 5.000! ¡No podremos contener a tanto orco!
- ¿Van armados?
- Si… llevan escaleras… y tres catapultas… ¡qué haremos!
- Tranquilos… ¡fortificad las torres y sacad todos los escudos de los talleres de la ciudadela!

Llega la noche… los orcos llegan en una potente oleada, furiosos, bramando desde el horizonte. Muchos de ellos ascienden hasta la fortaleza a través de las escaleras; la fortaleza acaba con muchos de ellos vertiendo aceite hirviendo y bolas de ropa ardiendo. Otros son eliminados una vez dentro de la fortaleza. Y… una vez más, los orcos se retiran.
- ¡Se retiran, señor! Pero desde hace unas horas veo cómo han llegado más orcos. Vuelven a situarse en el horizonte y esta vez cargan torretas, más catapultas y dos o tres mil orcos más. ¡Es una locura!

Y, al llegar la noche, nuevamente, los orcos atacan la ciudadela fortificada. Ni las torretas, ni las ventanas saeteras, ni el aceite hirviendo acaban con la ambición de los orcos por conseguir penetrar en la ciudad. Las torretas de asalto hacen llegar a cientos de orcos hasta los muros centrales; las torres acaban sin sus guardianes al ser destruidas con las catapultas. Muchos perecen en la contienda. El ataque ha terminado.

Bueno, sin querer entrar en más detalles novelísticos, lo que debe quedar claro con este ejemplo es que PROHIBIR ES HACER DESEAR. Si alguien desea algo y se le prohíbe, lo intentará una y otra vez hasta conseguirlo. En este caso, se repelió el primer y el segundo ataque… hasta que llegaron varios miles más y lo consiguieron.

En base a esto, ¿qué ocurre si rechazas un primer contacto de una ex pareja? Que vendrá con más fuerza. ¿Y si rechazas un segundo ataque? Quizás haya que hacerlo con tacto, sin cerrar por completo la puerta… pero, desde luego, no dar el sí definitivo. El objetivo es que una persona demuestre su verdadero interés, y no te haga perder el tiempo.

NO DESARROLLES UN ORGULLO MAL ENTENDIDO, NO VAYAS CON ACTITUD SOBRADA; SIMPLEMENTE, QUE LA OTRA PERSONA SEPA QUE NO ESTÁS PARA PERDER EL TIEMPO.

¿Significa esto que hay que valorar un tanteo? Bueno, lo cierto es que si tantas veces ha contactado por algo es... y se le puede dar una oportunidad. En este caso ya no sería un tanteo, porque un tanteo es un contacto hecho desde el miedo y no desde el amor. Quizás, cuando se realiza desde el amor, las cosas son diferentes, y es necesario hablar. Pero no aceptes un contacto a la primera. Quizás pienses: ‘Pero… ¿y si le rechazo en un primer contacto y ya no vuelve?’ Bueno, evidentemente si una persona hace eso es que MUY POCO TE QUERÍA. Muy poco. Porque si por un contacto frustrado hace que su orgullo valga más que lo que pueda quererte, es para no querer tener cerca a esa persona.

En empareja2.es recomendamos el contacto cero, sobre todo ante un posible tanteo, siempre que el tanteo sea eso, TANTEO. La forma de saber si sólo es un tanteo es permanecer en silencio, sin dar importancia a un mero contacto por móvil o a través de Internet. Dejemos que sea en persona cómo quieran resolver la ruptura, igual que era en persona cómo se desarrollaba la relación.

Para ayudar a este propósito, esta red social posee una lectura: ‘frases para decir cuando te llama una ex pareja’ que instruye de forma cómica sobre la forma de actuar ante un tanteo, ya sea a través de e-mail, teléfono o en persona. Reconocemos que es complicado no venirse abajo ante una llamada, aunque este carente de valor. Reconocemos que es casi imposible permanecer firme ante las lágrimas de la persona a quien amamos. Por eso, para constatar que una persona ‘llama a más orcos' para que su ‘ataque’ sea más potente, se debe ignorar su forma de tantear el terreno, haciendo TU VIDA, RELLENANDO TUS HUECOS, TENIENDO POCOS O NINGÚN MINUTO DISPONIBLE.

La única forma de ser atractivo y no ser dependiente es tener una vida plena. Si no la tienes, normal que caigas en las redes de la dependencia, y que un tanteo te haga moverte en dirección hacia tu ex pareja.


Consideraciones finales
Un usuario de la página nos comentaba que mejor sería no coger el teléfono, en lugar de ‘hacerse el sueco’. Bien, puede que despachar un tanteo con una excusa no sea real... pero es una actitud NATURAL. Y lo harías para que vea que sigues con tu vida y otras cosas que te ocupan, no resentido mirando el teléfono de reojo, mientras suenan los tonos, incesantemente.

¿No cogerle el teléfono, aunque suenen tonos, ES NATURAL? Lo que deberías tener muy claro es que no responder la llamada de una persona que en su día quisimos, obviamente suena a despecho o, peor aún, a cobardía. Enfrentarse a una llamada es una muestra de respeto (contestar un mensaje o una perdida es una niñería). Y, además, contestar una llamada es enfrentarse al objeto que te hace daño, que es la ex pareja, para sobreponerte de forma óptima. Despachar una llamada así rápidamente, con educación, con un 'mira, ya hablamos en otro momento que me pillas a punto de entrar en una reunión', es una forma de decirle ‘no estoy para pérdidas de tiempo’.

Sólo así conseguirás que une la desaparición te fortalezca, que una persona sepa que tú vida es importante y no puedes malgastarla con estúpidos tanteos... y que si realmente desea algo no será esa vía la que debe utilizar.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Aquiles y la tortuga

Hoy les traigo una pequeña paradoja, se trata de la paradoja de Aquiles corriendo tras la tortuga es una de las más clásicas y famosas paradojas de Zenón. Este griego filósofo pretendía demostrar que todo lo que percibimos en el mundo es ilusorio, y que cosas como el movimiento eran simplemente ilusiones y no realidades. Lo cual no deja a mi me dejo con un poco de miedo. Para demostrarlo ideó una serie de paradojas que “mostraban” que el movimiento no existía, que todas las distancias son infinitas, que no existe el tiempo.
 La paradoja de Aquiles y la tortuga consiste en una imaginaria carrera. Uno de los contrincantes (Aquiles) era el más hábil de los guerreros aqueos, y vencedor de mil batallas. Era un superhombre casi invencible, y apodado “el de los pies ligeros”. El otro contrincante (la tortuga) es un ser por todos conocido, de proverbial lentitud y bien cachazudo. Dado que Aquiles es mucho más rápido que la tortuga, antes de empezar decide darle un estadio de ventaja, y tras dárselo, se da el pistoletazo de salida. Rápidamente Aquiles atraviesa ese estadio de ventaja hasta llegar al punto en el que estaba la tortuga. Ésta, de un insospechado espíritu competitivo, se había desplazado unos cuantos pasos hacia adelante. Así que Aquiles, atónito (no era muy listo) pero confiado en su enorme poderío físico, decide cruzar ese puñado de pasos, hasta llegar de nuevo a donde estaba la tortuga. De nuevo ella ¡se ha vuelto a mover! Se ve que el quelónido no tiene buen perder y Aquiles de nuevo, con renovados bríos, recorre velozmente esos centímetros que le separan del punto donde estaba la tortuga, la cual de nuevo… ¿se lo imaginan? ¡Efectivamente! La encontramos un poquito más adelante
Y argumentaba Zenón con mucha razón que así podíamos seguir hasta el infinito, y que Aquiles JAMAS alcanzará a la tortuga. Y por tanto cuando vemos a un Aquiles alcanzando a una tortuga es simplemente una ilusión. ¿En dónde se equivoca Zenón? En realidad no podemos decir que se equivoque, pero lo que está claro es que su argumento no demuestra nada: una suma de infinitos términos puede dar un resultado finito. Pero esto no se puso sobre el papel hasta que Leibniz, que era un tipo realmente listo, inventó el cálculo infinitesimal.
Así que si Aquiles recorre 1 estadio en un minuto y la tortuga 1/10 de estadio en el mismo tiempo, Aquiles recorrerá 1+ (¡caramba, se ha movido!) 1/10 + (¡otra vez!¡le ha dado tiempo a moverse!) 1/100+ (¡again! bueno, en griego) 1/1000 …etc: 1+1/10+1/100+1/1000+...= ¿cuánto? Desde luego esta suma no da una distancia infinita que requiere infinito tiempo recorrer, sino una distancia concreta: 1,111111111… estadios. Y eso Aquiles se lo hace con la gorra en un minuto y pico (1,111…), la tortuga no tiene nada que hacer.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Fedro (Diálogo de Platón)

Esta vez les traigo un pequeño fragmento de uno de los diálogos platónicos que mas me gusta releer, se trata de Fedro (o del amor, o de la belleza como algunos dicen), espero les guste como a mi
SÓC. — No me lo tomes a mal, buen amigo. Me gusta aprender. Y el caso es que los campos y
los árboles no quieren enseñarme nada; pero sí, en cambio, los hombres de la ciudad. Por
cierto, que tú sí pareces haber encontrado un señuelo para que salga. Porque, así como se hace
andar a un animal hambriento poniéndole delante un poco de hierba o grano, también podrías
llevarme, al parecer, por toda Ática, o por donde tú quisieras, con tal que me encandiles con
esos discursos escritos. Así que, como hemos llegado al lugar apropiado, yo, por mi parte, me
voy a tumbar. Tú que eres el que va a leer, escoge la postura que mejor te cuadre y, anda, lee.
FED. — Escucha, pues.
«De mis asuntos tienes noticia y has oído, también, cómo considero la conveniencia de que
esto suceda. Pero yo no quisiera que dejase de cumplirse lo que ansío, por el hecho de no ser
amante tuyo. Pues, precisamente, a los amantes les llega el arrepentimiento del bien que hayan
podido hacer, tan pronto como se les aplaca su deseo. Pero, a los otros, no les viene tiempo de
arrepentirse. Porque no obran a la fuerza, sino libremente, como si estuvieran deliberando, más
y mejor, sobre sus propias cosas, y en su justa y propia medida. Además, los enamorados tienen siempre ante sus ojos todo lo que de su incumbencia les ha salido mal a causa del amor
y, por supuesto, lo que les ha salido bien. Y si a esto añaden las dificultades pasadas, acaban
por pensar que ya han devuelto al amado, con creces, todo lo que pudieran deberle. Pero a los
que no aman y no ponen esa excusa al abandono de sus propios asuntos, ni sacan a relucir las
penalidades que hayan soportado,  ni se quejan de las discusiones con sus parientes, no les
queda otra alternativa, superados todos esos males, que hacer de buen grado lo que consideren
que, una vez cumplido, ha de ser grato a aquellos que cortejan. Y, más aún, si la causa por la
que merecen respeto y estima los enamorados, es porque dicen que están sobremanera atados a
aquellos a los que aman, y dispuestos, además, con palabras y obras a enemistarse con
cualquiera con tal de hacerse gratos a los ojos de sus amados, es fácil saber si dicen verdad,
porque pondrán, por encima de todos los otros, a aquellos de los que últimamente están
enamorados, y, obviamente, si estos se empeñan, llegarán a hacer mal incluso a los que antes
amaron. Y en verdad que ¿cómo va a ser, pues, propio, confiar para asunto tal en quien está
aquejado de una clase de mal que nadie, por experimentado que fuera, pondría sus manos para
evitarlo? Porque ellos mismos reconocen que no están sanos, sino enfermos, y saben, además,
que su mente desvaría; pero que, bien a su pesar, no son capaces de dominarse. Por
consiguiente, ¿cómo podrían, cuando se encontrasen en su sano juicio, dar por buenas las
decisiones de una voluntad tan descarriada? Por cierto, que, si entre los enamorados escogieras
al mejor, tendrías que hacer la elección entre  muy pocos; pero si, por el contrario quieres
escoger, entre los otros, el que mejor te va, lo podrías hacer entre muchos. Y en consecuencia,
es mayor la esperanza de encontrar, entre muchos, a aquel que es digno de tu predilección.
»Pero si temes a la costumbre imperante, según la cual, si la gente se entera, caería sobre ti la
infamia, toma cuenta de los enamorados, que creen ser objeto de la admiración de los demás,
tal como lo son entre ellos mismos, y arden en deseos de hablar y vanagloriarse de anunciar
públicamente que ha merecido la pena su esfuerzo. Pero los que no aman, y que son dueños de
sí mismos, prefieren lo que realmente es mejor,  en lugar de la opinión de la gente. Por lo
demás, es inevitable que muchos oigan e, incluso, vean por sí mismos que los amantes andan
detrás de sus amados y que hacen de esto su principal ocupación, de forma que, cuando se les
vea hablando entre sí, pensarán que, al estar juntos, han logrado ya sosegar sus deseos, o están
a punto de lograrlos. Sin embargo, a los que no aman, nadie pensaría en reprocharles algo por
estar juntos, sabiéndose como se sabe que es normal que la gente dialogue, bien sea por
amistad o porque es grato hacerlo. Pero, precisamente, si te entra el reparo, al pensar lo difícil
que es que una amistad dure y que si, de algún modo, surgen desavenencias, sufriendo ambas
partes de consuno la desgracia, a ti, en tal caso, es a quien tocaría lo peor, al haberte entregado
mucho más, puedes acabar por temer, realmente, a los enamorados. Pues son muchas las cosas
que les conturban, creyendo como creen que todo va en contra suya. Por eso buscan apartar a
los que aman del trato con los otros, porque temen que los ricos les superen con sus riquezas,
y con su cultura los cultos. En una palabra, se guardan del poder que irradie cualquiera que
posea una buena cualidad. Si consiguen, pues, convencerte de que te enemistes con éstos, te
dejan limpio de amigos. Pero si, en cambio, miras por tu propio provecho y piensas más
sensatamente que ellos, entonces tendrás disgustos continuos. Sin embargo, todos aquellos que
sin tener que estar enamorados han logrado lo que pretendían por sus propios méritos y
excelencias, no tendrían celos de los que te frecuenten, sino que, más bien, les tomarían a mal
el que no quisieran, pensando que éstos los menosprecian y que, al revés, redunda en su
provecho el que te traten. Así pues, tendrán una firme esperanza de que de estas relaciones
habrá de surgir, más bien amistad que enemistad.
»Predomina, además, entre muchos de los que aman, un deseo hacia el cuerpo, antes de
conocer el carácter del amado, y de estar familiarizados con todas las otras cosas que le atañen.
Por ello, no está muy claro si querrán seguir teniendo relaciones amistosas cuando se haya
apaciguado su deseo. Pero a los que no aman y que cultivaron mutuamente su amistad antes de
que llegaran a hacer eso no es de esperar que se les empequeñezca la amistad, por los buenos
ratos que vivieron, sino que, más bien, la memoria pasada servirá como promesa de futuro. Y,
en verdad, que es cosa tuya el hacerte mejor, con tal de que me prestes oído a mí y no a un
amante. Pues éstos dedican sus alabanzas a todo lo que tú haces o dices, aunque sea contra
algo bueno, en parte por miedo a granjearse tu enemistad, en parte también porque, por el
deseo, se les ofusca la mente. Porque mira qué cosas son las que el amor manifiesta: cuando
tienen mala suerte, les parece insoportable lo que a otros no daría pena alguna, mientras que un
suceso afortunado que, por cierto, no merece  ser tenido por algo gozoso desencadena,
necesariamente, sus alabanzas. En definitiva, que hay que compadecer a los amados más que
envidiarlos. Pero si te dejas persuadir por mí, no va a ser el gozo momentáneo tras lo primero
que voy a ir cuando estemos juntos, sino tras el provecho futuro. No seré dominado por el
amor, sino por mí mismo, ni me dejaré llevar por pequeñeces a odios poderosos, sino que sólo
en relación con cosas importantes dejaré traslucir mi desagrado. Perdonaré los errores
involuntarios e intentaré evitar los voluntarios. Éstas son las señales que indican la larga
duración de una amistad. Pero si acaso se te ocurre que no es posible que nazca una vigorosa
amistad a no ser que se esté enamorado, date cuenta de que, en tal caso, no tendríamos en
mucho a nuestros hijos, ni a nuestros padres, ni a nuestras madres, ni ganaríamos amigos fieles
que lo fueran por tal deseo, sino por otro tipo de vínculos.
»Si, además, es menester conceder favores a quienes más nos los reclaman, conviene mostrar
benevolencia, no a los satisfechos, sino a los descarriados. Precisamente aquellos que se han
liberado, así, de mayores males serán los más agradecidos. Incluso para nuestros convites, no
habría que llamar a los amigos, sino a los pordioseros y a los que necesitan hartarse. Porque
son ellos los que manifestarán su afecto, los que darán compañía, los que vendrán a la puerta y
mostrarán su gozo y nos quedarán agradecidos, pidiendo, además, que se acrecienten nuestros
bienes. Pero, igualmente, conviene mostrar nuestra benevolencia, no a los más necesitados,
sino a los que mejor puedan devolver favores, y no tanto a los que más lo piden, sino a los que
son dignos de ella; tampoco a los que quisieran gozar de tu juventud, sino a los que, cuando
seas viejo, te hagan partícipe de sus bienes; ni a los que, una vez logrado su deseo, se ufanen
pregonándolo, sino a los que, pudorosamente, guardarán silencio ante los otros; ni a los que les
dura poco tiempo su empeño, sino a los que, invariablemente, tendrás por amigos toda la vida;
ni a cuantos, una vez sosegado el deseo, buscarán excusas para enemistarse, sino a los que, una
vez que se haya marchitado tu lozanía, dejarán ver entonces su excelencia. Acuérdate, pues, de
todo lo dicho y ten en cuenta que los que aman son amonestados por sus amigos como si fuera
malo lo que hacen; pero, a los que no aman, ninguno de sus allegados les ha censurado alguna
vez que, por eso, maquinen cosas que vayan contra ellos mismos.
»Tal vez quieras preguntarme, si es que no te estoy animando a conceder favores a todos los
que no aman. Yo, por mi parte, pienso que ni  el enamorado te instaría a que mostrases esa
misma manera de pensar ante todos los que te aman. Porque para el que recibe el favor, esto
no merecería el mismo agradecimiento, ni tampoco te sería posible queriendo como quieres
pasar desapercibido ante los otros. No debe derivarse, pues, daño alguno de todo esto, sino
mutuo provecho. Por lo que a mí respecta, me parece que ya he dicho bastante, pero si echas
de menos alguna cosa que se me hubiera escapado, pregúntame.»
FED. — ¿Qué te parece el discurso, Sócrates? ¿No es espléndido, sobre todo por las palabras
que emplea? 
SÓC. — Genial, sin duda, compañero; tanto que no salgo de mi asombro. Y has sido tú la
causa de lo que he sentido, Fedro, al mirarte. En plena lectura, me parecías como encendido.
Y, pensando que tú sabes más que yo de todo esto, te he seguido y, al seguirte, he entrado en
delirio contigo, ¡oh tú, cabeza inspirada! 

Aunque es un pequeño fragmento del inicio del diálogo (Fedro 321a-234d) es por de mas interesante e invita a reflexionar.

viernes, 24 de agosto de 2012

El día que Nietzsche lloró

Bien esta tarde me quede en casa viendo una gran película que sin duda a la fecha me sigue fascinando, se trata de "El día que Nietzsche lloró" esta película de 2007, dirigida por Pinchas Perry, está basada en la obra de ficción When Nietzsche Wept (1992) del psicoanalista norteamericano Irvin D. Yalom, quien simula el encuentro del fisiólogo y psicólogo austriaco Josef Breuer, colega y maestro del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, con el revolucionario filósofo Friedrich Nietzsche. La historia se desarrolla en el escenario de la Viena del siglo XIX.
En este mismo post enlazamos con el mencionado filme (dividido en 11 videos) que alguien tuvo la nobleza (*) de subir a YouTube. A continuación una pequeña sinopsis de la película, con una ficha de la misma:
Primavera de 1882. La joven y deslumbrante Lou Salomé organiza una misteriosa cita con Josef Breuer, célebre médico vienés, con el objetivo de salvar la vida de un tal Friedrich Nietzsche, un atormentado filósofo alemán, casi desconocido pero de brillante porvenir, que manifiesta tendencias suicidas. Breuer, influido por las novedosas teorías de su joven protegido Sigmund Freud, acepta la peligrosa estrategia que Salomé le propone: psicoanalizar a Nietzsche sin que éste se dé cuenta.


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Espero sea de su agrado...

jueves, 23 de agosto de 2012

El banquete (Platón)

Bueno uno de mis profesores hizo mención de este vídeo, esta muy bueno, es en francés, con subtitulo en ingles, por lo cual no veo gran problema para que sea visto y mas que nada entendido; es un una animación sobre lo que menciona Platón en su dialogo "El banquete" explicando, mediante el mito, el porque o el origen de la búsqueda de nuestra "media naranja"*; me pareció bastante ingenioso por parte de los griegos.
¡Véanlo!

http://www.youtube.com/watch?v=4paSMqKYXtY

*yo no busco media naranja cabe mencionar..,

domingo, 19 de agosto de 2012

Pensando en el sentido del blog

Bien ultimamente me la paso leyendo y leyendo para mis tareas escolares, y decidí que sería mucho mejor compartirles textos y libros que me parecen buenos y que me enseñen algo, asi es como pretendo volver este blog no solo mio, no solo publicar cosas que escribo y qu eleo qu me gusten, si no un lugar donde puedan, ademas de lo anterior, encontrar curiosidades, libros, videos, tareas, etc.. planeo volverlo como un acervo de todo lo que yo conozco, que cierto es muy poco, pero la idea es que ustedes me ayuden y esto hacerlo crecer.
   Me comprometo a publicar semanalmente (a menos que tenga documentos extras que subir) y contestar rapido el blog.
   Sin mas...

Volchise

martes, 7 de febrero de 2012

El niño

Decidi que seria bueno publicar doble hoy:


Tan solo un niño, eso es lo que vi al entrar en la comisaria, un niño sentado al lado de una maceta con una planta que doblaba en altura al nino. Cubierto en parte de ella, la comisaria era un caos, varios agentes estaban tirados bajo sus mesas, chillando y arañando las tablas de madera hasta acabar con los dedos sin uñas y ensangrentados. Mirando a la izquierda podia ver los sesos de dos policias esparcidos por el pasillo, probablemente se hubiesen pegado un tiro ellos mismos, pero lo que mas me llamaba la atención era un piojoso punki y un sintecho que estaban sentados encima de la sangre jugando a mancharse con los sesos de las cabezas huecas de ambos policias. Detrás del mostrador de la comisaria habia un policia de pie, inmóvil, con los ojos como platos mirando la escena, pero con la mirada perdida, mientras a sus pies se encontraba un agente de color de unos 40 años de edad que se habia abierto en canal con un abrecartas y se estaba sacando los intestinos con las escasas fuerzas que le quedaban, mientras balbuceaba que le sacaran el demonio de dentro. El caos reinaba en todo el edificio, se podia oler la locura desde dos manzanas mas abajo, en realidad me hacia sentir bien, pero no igual que al niño que parecia estar en pleno extasis, saboreando hasta la ultima gota del climax de locura nacida de la suya, era como ver a un artista disfrutando de su obra en una exposición en la que sabe que es un verdadero genio, como un niño mirando por ultima vez su castillo de arena antes de destruirlo, pero este niño juega con la contradicción y el terror, que para eso son sus juguetes preferidos, mas de una vez habia oido decir a alguien: “``Si cierras la puerta de tu armario cuando vas a dormir por miedo a lo que hay en la oscuridad acuerdate de cerrar la puerta de tus pesadillas, pues alguien puede entrar, mirar, y arrancar la poca sensatez que te pueda quedar´´``.

Vaya, parece que me dejo llevar por este aire de locura... bien después de disfrutar un poco del espectáculo me acerque a mi buen amigo Marc y le pregunte
como se encontraba, el me respondio con voz serena y clara: ``Hoy es el primer dia de hoy a partir de ya mismo Sr. Arbol de Navidad``.

A las tres noches volvi a ver a mi buen amigo marc, seguia entre nosotros, pero con una diferencia, ahora he crecido y ya no se quien soy, si Marc el nino, si el arbol de navidad o puede que aun no me haya encontrado, pero se que voy por buen camino....

Volchise